Nuesta historia

Nuestra historia comienza en Sanlucar la Mayor en el año 43 cuando Ana Robayo con tan sólo 20 años decidió dedicar su vida a realzar la belleza de la mujer sanluqueña. Montó en su casa su propio salón de belleza y con los años fue haciéndose nombre en la localidad. Poco a poco su clientela fue aumentando y con tan sólo 13 años su hijo Rogelio empezó a lavar cabezas subido a un cajón. Con 14 años empezó en la academia de peluquería mientras ayudaba a su madre. Con el tiempo él también se hizo nombre y traspasó fronteras, fue entonces cuando empezaron a venir a peinarse mujeres de los pueblos vecinos. Tras jubilarse su madre, decidió trasladarse y crear junto a su mujer Conchita un nuevo salón de peluquería. Los años, la entrega y dedicación de Rogelio a su profesión han hecho de él un gran profesional querido por todos. Su hijo Pedro decidió seguir sus pasos y con 18 años entró en la academia para formarse. Cuando terminó sus estudios comenzó a trabajar con sus padres y así perpetuar el nombre de la familia Madrid en el mundo de la peluquería. Cada año Rogelio y Pedro acuden a los mejores cursos en Madrid y Barcelona para poder ofrecer a sus clientas la última moda. Siempre trabajando con primeras marcas como L’Oreal, Wella, Montibello, etc para conseguir un pelo sano y reluciente.